Una animación generada por IA de cinco minutos del canal estatal chino CCTV ha tomado por asalto internet. En ella, un águila blanca altiva aterroriza a gatos persas en el Valle del Río Dorado, desencadenando una guerra de desgaste. La alegoría, ambientada en un mundo de fantasía inspirado en wuxia, ha acumulado millones de visitas en plataformas chinas y más allá. Pero bajo sus imágenes surrealistas se esconde una narrativa cuidadosamente elaborada: Estados Unidos como un hegemón agresivo y en declive, y China como una fuerza estabilizadora.
El simbolismo de la animación está apenas velado. El águila blanca representa a Estados Unidos y sus aliados, mientras que los gatos persas representan a Irán. El Valle del Río Dorado, un punto de estrangulamiento con un recurso llamado "esencia de hierro negro", refleja el Estrecho de Ormuz y el petróleo. El águila obliga a los habitantes a intercambiar sus recursos por "billetes de oro blanco", una referencia a la hegemonía del dólar estadounidense. Cuando el líder de los gatos persas es asesinado, los gatos contraatacan, pero el águila usa costosas "agujas antiaéreas doradas" para derribar baratos "pájaros de madera", una clara referencia a los sistemas de defensa antimisiles contra drones. La trama sigue de cerca eventos reales: el asesinato del antiguo líder supremo de Irán y el conflicto resultante.
Este video no es una acción aislada. Es parte de un esfuerzo más amplio de los medios estatales chinos para aprovechar la IA en la proyección narrativa. El presidente Xi Jinping ha enfatizado durante mucho tiempo la necesidad de mejorar el "poder blando" de China y contrarrestar las narrativas occidentales. El contenido generado por IA permite a Pekín producir propaganda atractiva y fácil de digerir que resuena con las audiencias más jóvenes. Según Shi Anbin, profesor de la Universidad de Tsinghua, el "infoentretenimiento" con IA se está convirtiendo en una parte rutinaria de la estrategia de comunicación de China, más efectiva que los noticieros tradicionales para influir en la opinión global.
La elección del wuxia, un género de fantasía de artes marciales chinas, es deliberada. La animación termina con una sabiduría de artes marciales: "La verdadera esencia de las artes marciales no está en blandir armas, sino en prevenir la violencia". Esto enmarca a China como un mediador pacífico. Alicja Bachulska, experta en China del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, señala que usar IA para filtrar la propaganda a través de la cultura pop hace que las narrativas oficiales sean "mucho más atractivas" y "cautivadoras" para los espectadores locales. El video también apela al orgullo nacionalista, posicionando a China como una civilización sabia y antigua frente a una América brusca y violenta.
La animación se volvió viral rápidamente en las redes sociales chinas, acumulando casi un millón de "me gusta" en cuestión de horas. Los usuarios elogiaron su creatividad y claridad para explicar geopolítica compleja. También desencadenó una ola de secuelas y parodias hechas por usuarios, amplificando aún más su alcance. Una versión con subtítulos en inglés compartida por un usuario de X obtuvo más de un millón de visitas en días. Esta difusión orgánica demuestra cómo el contenido generado por IA puede ser sembrado por los medios estatales y luego amplificado por el público, creando un poderoso ciclo de retroalimentación propagandística.
El mensaje central del video se alinea con la postura oficial de Pekín desde que comenzó el conflicto: la guerra liderada por EE. UU. es ilegal y una amenaza para la estabilidad global. La agencia Xinhua ha afirmado que el objetivo de Washington es crear un "Irán sin soberanía", impulsado por la hegemonía en lugar de la seguridad. Al enmarcar a EE. UU. como un agresor imprudente, China contrasta su propio enfoque diplomático. En plataformas nacionales, personas influyentes y cuentas militares amplifican esta visión, con la cuenta de Douyin del ejército chino utilizando imágenes satelitales para analizar despliegues estadounidenses, acumulando más de 6 millones de "me gusta". Esta narrativa también sirve para desviar la atención de los propios problemas internos de China y reforzar la idea de una China en ascenso frente a un EE. UU. en declive.
La animación promueve sutilmente la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) de China como una alternativa a los sistemas comerciales liderados por EE. UU. A medida que comerciantes ingeniosos evitan el bloqueo comercial del águila blanca, el video sugiere que la BRI ofrece una salida al dominio económico estadounidense. Esto se vincula con el impulso más amplio de China hacia la desdolarización y la creación de sistemas financieros alternativos. El éxito viral de la alegoría del gato y el águila muestra cómo el contenido generado por IA puede codificar múltiples capas de mensajes, desde comentarios geopolíticos inmediatos hasta objetivos estratégicos a largo plazo.
Esta fusión de IA, cultura pop y geopolítica marca un nuevo capítulo en la guerra de información. A medida que las herramientas de IA se vuelven más accesibles, es probable que estas narrativas dirigidas se vuelvan más comunes, no solo de China, sino de actores estatales en todo el mundo. El desafío para las audiencias globales será distinguir la narración creativa de la propaganda manipuladora.